Familia Saramia

¡Hasta Pronto!

El Saramia vuelve a navegar con nuevo propietario y nueva tripulación.

Muchos han sido los interesados desde que pusimos nuestra casa flotante a la venta pero solo uno de ellos podrá disfrutar de un velero excepcional.

Los barcos están hechos para navegar y así va a continuar siendo para el Saramia.

Su nuevo propietario, un ciudadano francés, ya se encuentra en aguas francesas y estoy seguro que habrá disfrutado de una excelente navegación desde Valencia hasta la costa mediterránea francesa donde se preparará para surcar los mares de medio mundo.

Entregando las llaves del Saramia.
Entregando las llaves del Saramia a Franck.



Ahora le toca al nuevo propietario adaptar su nueva casa a su gusto y a su nuevo proyecto.

Un proyecto donde el Saramia volverá a cruzar el Atlantico este invierno y navegará por los mares del Caribe la próxima primavera. Me alegra saber que el Saramia seguirá disfrutando de grandes travesías.

Los últimos dos meses los hemos dedicado a vaciar el velero de todas nuestras pertenencias que aunque parecía que eran pocas, al final nos ha tocado realizar mas de 10 viajes desde Valencia a Ontinyent con nuestro pequeño Ford Fiesta cargado hasta los topes.

No es sencillo dedicarle tiempo a un barco cuando sabes que no va a ser tuyo. Los viajes a la marina de Valencia cada vez se hacían mas cuesta arriba y al final pasamos de no saber si vender el barco a querer venderlo cuanto antes.

Hay un dicho marinero que dice que el día mas feliz de la vida del navegante es cuando compra su barco y cuando lo vende. Para mí el día que se llevaron al Saramia no fue un día feliz, más bien todo lo contrario. Muchas ilusiones fueron depositadas en el Saramia y gracias a ello fuimos completamente libres navegando por el mundo. Ahora mismo nuestro futuro nómada es incierto.

Un par de semanas antes de que el nuevo propietario viniese a por el velero fuimos toda la familia a despedirnos del Saramia y a tomarnos las últimas fotos de despedida con el pequeño Erik cómodamente alojado en la barriguita de Maria.

Foto de despedida en el Saramia.
Foto de despedida en el Saramia.
La última foto de Sara y Mia en el Saramia.
La última foto de Sara y Mia en el Saramia.


El viernes pasado todavía nos pudimos despedir por última vez de la que ha sido nuestra casa en los últimos dos años.

Nuestros amigos Edu, Bea y Lua del velero Mola Mola nos hicieron la visita el pasado fin de semana y todavía pudimos hacernos la última foto todos juntos con el Saramia de fondo. Atrás quedan todos los buenos momentos que hemos pasado juntos en San Blas.

La Familia Saramia y La familia Mola Mola.
La Familia Saramia y La familia Mola Mola.



Ahora toca pasar página y hacer de tripas corazón. Volver a la carrera de la rata de la que tanto nos costó salir. Trabajar para pagar gastos de una vida sobredimensionada. Una vida en piloto automático donde el cuestionar lo que se hace y porque se hace esta mal visto y en la que yo personalmente no me siento nada a gusto.

Esperemos que esto sólo sea un hasta pronto y no un hasta siempre.

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