Los consumos de nuestra vida totalmente bajo control.

Una de las peculiaridades de vivir en un barco, es que todo se controla. Todos los consumos se deben controlar y limitar. A diferencia de la vida en tierra que todo es ilimitado. Esto de por si no es malo, yo diría que en realidad es bueno ya que te hace ser consciente de tu consumo diario y por lo tanto utilizas únicamente lo que necesitas.

En la vida en tierra controlamos el consumo de agua, pero no tenemos ninguna limitación. Controlamos el consumo de luz, pero tampoco hay ninguna limitación. Tanto consumes tanto deberás pagar en la factura mensual.

En nuestra vida a bordo, todo debe estar bajo control. El agua es limitada, la electricidad es limitada y la comida en muchos casos también puede llegar a ser limitada.

Antes de vivir en el barco, no era plenamente consciente de la cantidad de agua que utilizaba para tareas tan básicas como ducharme o lavar los platos, jamas habría instalado un cuenta litros en mi domicilio para calcular el agua que consumíamos diariamente. En el barco todo eso cambia ya que todo tiene un límite.

Hemos estado un mes navegando por las Baleares y únicamente hemos rellenado los depósitos de agua potable con nuestra nueva potabilizadora. La potabilizadora convierte el agua del mar en agua dulce (agua potable). El agua dulce es la que utilizamos para beber, ducharnos, lavar la ropa, los platos, etc… Cada hora de funcionamiento de la potabilizadora generamos entre 130 y 150 litros de agua potable aproximadamente. Nuestro consumo diario varia entre los 100 y 150 litros, dependiendo de si ese día lavamos ropa o no.

La potabilizadora funciona con corriente de 220V. En el barco funcionamos siempre con 12V a excepción de cuando encendemos el generador para generar electricidad de 220V y cargamos baterías y al mismo tiempo producimos agua y cargamos el resto de aparatos electrónicos (ordenador, tablet, móviles, etc..). El generador consume gasoil del deposito principal del barco, que tiene una capacidad de 400 litros. Una hora de generador consume alrededor de 2 litros de gasoil. Por lo tanto, el agua que consumimos en el barco tiene un coste de 0,013 litros de gasoil aproximadamente.

La realidad es que estamos convirtiendo gasoil en agua potable. Transformamos agua salada en agua dulce de la potabilizadora a través de nuestro generador que consume gasoil a 2 litros la hora. Siempre he tenido un economista camuflado en mi interior!

Eres plenamente consciente de ello cuando arrancas el generador. Esta forma de control es la que te hace ser consciente de tu consumo y de utilizar únicamente lo necesario.

Con la electricidad ocurre algo muy parecido. Sabemos que la nevera, el piloto automático y el radar son los aparatos electrónicos que mas consumen en el barco, La nevera esta consumiendo alrededor de 2,5A (son 5A pero la nevera se enciende la mitad del tiempo), el piloto automático cuando está en funcionamiento consume otros 5A. Todo ello esta controlado a través de nuestro panel eléctrico.

Mañana, tarde y noche debemos controlar el nivel de las baterías para que no se descarguen. En el caso de que estén descargadas debemos arrancar el generador para cargar baterías o las cargamos cuando vamos con el motor en marcha con el alternador. Ambos cargan las baterías a 40A.

Por lo tanto, también podemos traducir la energía de nuestro barco en litros de gasoil puesto que para generar energía debemos mover el generador o el motor del barco.

Esta conversión de consumo a litros de gasoil te hace ser plenamente consciente de lo que consumes y lo que realmente necesitas para vivir. Cuanto menos necesitas, menos consumes y menos gasoil necesitas para vivir. Así de simple.

En la vida en tierra también éramos conscientes, nadie gastaba mas de lo necesario. Todos intentábamos ahorrar, pero era diferente! La única diferencia es que no llevas un control diario de todos tus consumos, principalmente porque el recurso es ilimitado. Tanto gastas, tanto pagas a final de mes. No hay mayor problema.

Pienso que tenemos casi las mismas comodidades que teníamos en tierra firme. Evidentemente, hemos dejado en tierra muchos aparatos electrónicos que aquí no vamos a necesitar… TV, microondas, aire acondicionado… Alguna vez los hemos echado en falta? No te voy a engañar, la verdad es que si. Pero la realidad es que si te acostumbras a vivir sin ellos cada vez los necesitas menos.

El cambio de vida terrestre a vida marinera sobre todo nos ha hecho ser conscientes de lo mucho que hemos acumulado en todos estos años y que de repente un día dejan de estar en tu vida diaria y te das cuenta que realmente no los necesitabas. Tu vida sigue exactamente igual pero mucho mas liviana.

Este tipo de vida nos está haciendo apreciar mucho mas lo poco que disponemos en el barco.

Pero sobre todo, esta nueva aventura, será una lección para Sara y para Mia. No tienen ningún juguete que funcione con electricidad, a excepción de la tablet y de la caja de luz. También ellas son conscientes de que para que entre algo nuevo en el barco, algo viejo debe salir, ya sean juguetes o ropa. Es una buena lección de vida saber que el acumular por acumular no tiene ningún sentido.

Estamos seguros que conforme vayamos visitando lugares y países menos desarrollados que el nuestro se darán cuenta de lo afortunadas que son por tener lo poco que tienen en el barco. Esa queremos que sea una de las principales lecciones de vida para ellas.

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