San Blas.

Llegamos a San Blas, Panamá.

Llegamos navegando a San Blas el 25 de Noviembre de 2019 y lo hicimos acompañados por nuestros amigos Lucas y Maria que vinieron a pasar dos noches con nosotros y disfrutar de este pedacito de paraíso que se encuentra en el lado caribeño de Panamá.

El archipiélago de San Blas pertenece a la provincia Kuna Yala. Un territorio autónomo de Panamá gobernado por los indígenas Kuna Yala.

Los Kuna Yala son una tribu original de la parte continental de Panamá, en concreto de la zona donde se encuentra la selva del Darien. Pero los conflictos con las diferentes tribus de aquella zona hicieron que poco a poco se fuesen desplazando hacia el norte y finalmente terminarán asentándose en las islas del archipiélago de San Blas. Estoy hablando de hace 300 años.

Con el paso de los años los Kuna Yala han terminado convirtiéndose en grandes navegantes y siempre han vivido de la pesca y de la venta de cocos y de su artesanía, principalmente de sus Molas. Pero en los últimos años sus principales ingresos vienen de los turistas. Tanto de aquellos que vienen a pasar el día o varias noches en sus propios hoteles como de nosotros que disfrutamos de su territorio y de su amabilidad a cambio de consumir sus productos y sus servicios.

Guna Yala desembarcando en el Saramia.
Guna Yala amarrando sus canoas «Ulus» en el Saramia.
Maria probándose los Molas.
Maria probándose los Molas.
Los Kunas Navegando con sus Ulus.
Los Kunas Navegando con sus Ulus.

Llegar navegando a San Blas es toda una experiencia. Se te queda grabada en la retina la cantidad de islitas pequeñas esparcidas por todos lados. La mayoría de ellas, sobre todo las más pequeñas, están deshabitadas. En las más grandes viven las familias o hay montado algún tipo de hotel o restaurante para los turistas que llegan de Panamá.

Posando en una de las 340 islas de San Blas.
Posando en una de las 340 islas de San Blas.

La isla más al oeste de San Blas y donde suelen llegar la mayoría de Navegantes que vienen desde la Marina Linton es Chichime, dentro de los Lemon Cays. Chichime son un par de islitas donde en la más pequeña viven dos familias Kuna y en la otra más grande hay un par de hostels para mochileros. Allí dejamos caer el ancla tras 8 horas de navegación en ceñida y con algo de ola que venía del este. Una travesía bastante buena para lo que suele ser habitual en esta zona.

Llegando a Chichime. San Blas.
Llegando a Chichime. San Blas.
Maria y Lucas con  Chichime al fondo.
Maria y Lucas con Chichime al fondo.
Isla Pequeña de Chichime.
Isla donde viven dos familias Kunas en Chichime.

En Chichime pasamos nuestra primera noche. Las Marías y Sara se aventuraron a conquistar la primera isla del archipiélago y a dejar sus huellas en la arena blanca de la playa cercana.

Las Marias  y Sara bajando a tierra.
Las Marias y Sara bajando a tierra.

Al día siguiente nos dispusimos a navegar por el resto de islas del archipiélago siguiendo rumbo sureste y pasando por la zona de Banedup hasta llegar a Cayos Holandeses. Allí dejamos caer el ancla por segunda vez y bajamos nadando hasta la isla cercana. Allí pudimos comprobar la amabilidad de la gente local.

Navegando por el  archipiélago de San Blas.
Navegando por el archipiélago de San Blas.
Nuestro fondeo en Cayos Holandeses.
Nuestro fondeo en Cayos Holandeses.
Foto de Equipo en el fondeo de Cayos Holandeses.
Foto de Equipo en el fondeo de Cayos Holandeses.

Uno de los Kuna más ancianos de la isla nos ofreció cervezas y le dijimos que sí. A lo que nos respondió diciendo que la cerveza era a dólar y medio cada una y que él nos las traería. Después de darle el dinero se nos acerca otro Kuna más joven a charlar con nosotros y al ver que pasaba el tiempo y el señor mayor no nos traía las cervezas le contamos que le habíamos dado el dinero para unas cervezas a un tal Luis Martinez y que no nos había traído nada de momento… El joven nos miró sorprendido y nos dijo que en esa isla no había cervezas y que era imposible que Luis Martinez tuviese cervezas. Al rato regreso Luis Martinez como si nada y le preguntamos por nuestras cervezas pero nos dijo que no las había podido conseguir. Nos quiso devolver el dinero pero al final le dijimos que se lo quedara. Ese fue nuestro primer contacto con la gente local y la verdad es que lo vamos a recordar siempre.

La isla de Luis Martinez
La isla de Luis Martinez
Aperitivo en la isla de Luis Martinez (Sin sus cervezas).
Aperitivo en la isla de Luis Martinez (Sin sus cervezas).

Tras visitar los cayos holandeses pusimos rumbo a Coco Bandero. Un grupito de 3 islas donde una de ellas es tan sólo un pedazo de arena con varias palmeras y allí que nos fuimos todos a conquistar nuestra Tiny Island privada.

Coco Bandero, San Blas.
Coco Bandero, San Blas.
A la conquista de la isla.
A la conquista de la isla.
De regreso al Saramia.
De regreso al Saramia.

Después de comer nos fuimos navegando hasta Green Island, nuestro siguiente destino y donde pasaríamos nuestra segunda noche en San Blas.

Green Island es una isla grande y muy bien protegida tanto de los vientos como de las olas del Este. Sin saberlo todavía, Green Island se convertiría en una de nuestras islas preferidas de San Blas y donde más tiempo íbamos a pasar durante nuestra etapa por aquí.

Al día siguiente tras despertarnos pusimos rumbo a Narganá donde nuestros amigos debían coger un vuelo desde la vecina isla llamada Corazón de Jesús.

Nargana y Corazón de Jesús están unidas por un puente. En ambas islas viven gran parte de los Kuna Yala de la zona. Tienen escuelas, canchas para practicar deportes, algún parque infantil y varias tiendas donde se puede comprar alimentos y productos básicos. Las calles son de arena y las viviendas de los Kunas son la mayoría construcciones de madera con el techo de palmas. La gente es muy amable y siempre saludan alegremente al visitante extranjero.

Las Marias en el puente que une Narganá  y Corazón de  Jesús.
Las Marias en el puente que une Narganá y Corazón de Jesús.
Terminal del Aeropuerto de Narganá.
Terminal del Aeropuerto de Narganá.

A las 11 de la mañana ya estábamos en la «terminal» del aeropuerto de Corazón de Jesús. Allí nos despedimos de nuestros amigos Maria y Lucas que cogerían una lancha rápida que los llevaría hasta la pista del aeropuerto para coger la avioneta de vuelta a Panamá City.

Maria posando con su avioneta.
Maria posando con su avioneta.
De vuelta a Panamá City.
De vuelta a Panamá City.
Amigas para siempre!
Amigas para siempre!
Mia con el Bambi que le regalaron Lucas y Maria.
Mia con el Bambi que le regalaron Lucas y Maria.
El equipo femenino.
El equipo femenino.
Maria posando en Cayos Holandeses. San Blas.
Maria posando en Cayos Holandeses. San Blas.
Un Ulu de los Guna Yala y el Saramia de fondo.
Un Ulu de los Guna Yala y el Saramia de fondo.

5 comments

  1. Me alegro que apareciera un Bambi «gemelo» para tu pequeña, yo he sufrido lo mismo con una toruga de mi hijo y gracias a las compras online consegui uno igual (excepto el tamaño que cuando lo recibimos resulto ser mas pequeño ;-)), me alegro por tu hija.
    Salu2, Daniel.

    1. Si, Mia esta encantada recibiendo peluches, ya sean identicos al que perdió, replicas o imitaciones. Al final los niños son más simples de lo que pensamos. Ella está encantada con su nuevo Bambi. Un abrazo.

  2. Qué buenos recuerdos!! Gracias a los 4 por unos días de aventuras inolvidables!!

    Besos y abrazos,
    María & Lucas

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