Grenada, donde mueren los sueños de los navegantes.

Llegamos a Grenada el 5 de Junio de 2019, después de haber pasado unas semanas navegando por Las Granadinas.

Nuestra idea inicial era pasar allí el verano durante la temporada de huracanes del Atlantico Norte. Pero cuando estábamos de camino a la isla ya se nos hacía muy cuesta arriba tener que pasar tanto tiempo anclados en un mismo lugar. Y es que como nos dijo nuestro amigo Pablo en Antigua. Grenada es el lugar donde mueren los sueños de los navegantes. Por lo bien que se vive en esta isla. Y no queríamos que esto nos ocurriese a nosotros

Maria tocando el Ukelele en Prickly bay

Hay varios lugares repartidos por el mundo donde los navegantes van llegando y se van quedando, son como cuellos de botella para navegantes transmundistas, bien sea porque esa es su idea o bien porque su intención es seguir navegando pero deciden quedarse un tiempo y poco a poco se van atornillando al lugar y después es muy difícil moverse porque la verdad es que se esta muy bien. Uno de esos lugares es Grenada.

Fondeo Hog Island. Donde hay una gran comunidad de navegantes.

Allí conocimos a una familia de ingleses que llevan viviendo en Grenada 5 años en su velero Gaucho. Tienen 2 hijas de edades parecidas a Sara y a Mia y las hijas van a la escuela Montessori de Grenada. Ellos llegaron con la idea de hacer una pequeña parada para después seguir navegando por el mundo (como todos), pero Ben, el padre de familia, empezó trabajando como calafateador y poco a poco se han ido atornillando a la isla.

Nosotros hicimos el registro de entrada en Grenada en la isla de Carriacou. Nuestro primer fondeo en la isla fue en Tyrrell Bay.

Atardecer en el fondeo de Tyrrell Bay.

Tyrrell Bay es una bahía muy amplia en el oeste de la isla. Allí pudimos volver a llenar la despensa del Saramia ya que en Las Grenadines no encontramos muchas opciones en sus supermercados, había bastante escasez de productos, por lo menos de los productos a los que nosotros estamos habituados. Encontrar un buen supermercado, después de estar varias semanas sin poder encontrar prácticamente nada en los supermercados de St Vincent, es una emoción comparable a la nochebuena cuando ves llegar a Papa Noel cargado de regalos.

En Tyrrell Bay pasamos una noche y al día siguiente decidimos navegar 4 millas hasta el parque natural de Sandy Island. Allí nos amarramos a una boya y pagamos los 30EC (al cambio 10€) correspondientes al parque natural.

Sandy Island

El parque natural es una pequeña isla de arena blanca donde tiene un buen arrecife al este de la isla para practicar snorkel. Estuvimos casi una hora buceando y disfrutando de la cantidad de peces que habían en el arrecife. De todos los tamaños, colores y formas.

Por la tarde decidimos bañarnos en el barco y nuestra sorpresa fue que nos picaron las primeras medusas desde que llegamos al caribe. Las medusas no eran como las que estamos acostumbrados a ver en el Mediterráneo y que puedes evitarlas si las ves venir. Aquí eran muy pequeñas y casi transparentes, imposibles de ver mientras estas nadando o buceando. Si las rozas produce un picor intenso aunque es momentáneo. Os podéis imaginar a Sara y a Mia chillando y llorando para subir lo antes posible al barco. Una vez arriba del barco el picor se fue al cabo de unos minutos. Después echamos el cubo al agua y cogimos 3 medusas que prácticamente no se veían, pero que si te fijabas bien emitían unos destellos luminosos. Otra vez tocaba hacer un poco de worldschooling para aprender algo más sobre las medusas… Al día siguiente fuimos a fondear a la playa de enfrente de Sandy Island y Sara y Mia estuvieron jugando un buen rato con unos niños locales que ese día no tenían colegio.

Worldschooling con los niños locales.

Por la tarde regresamos a Tyrrell Bay y cuando estábamos preparándonos para bajar a la playa se acercaron dos españoles con su dinghy a saludarnos. Eran Wolfgang y Teresa, un alemán afincado en España desde hace 40 años y Teresa, una andaluza. Con ellos quedamos a cenar esa noche en su catamarán para conocernos un poco más.

Sara y Mia preparadas para bajar a tierra.

Nos contaron que su intención era navegar hacia el oeste en unos días y dejar el catamarán fuera del agua en Colombia para regresar a España en Agosto. Como todos los que siguen la ruta este-oeste por la parte del sur del Caribe, no tenían claro si harían una parada en Los Roques o irían directamente a Bonaire. Al final si que hicieron una parada en Los Roques y no tuvieron ningún problema, y fue gracias a ellos que nosotros también decidimos navegar por los Roques y Las Aves un mes después.

Wolfgang, Teresa, Sara y Mia.

El domingo 9 de Junio habíamos quedado con Pablo, que venia desde Martinica, para hacer una paella en su velero, al final nos apuntamos todos los españoles del fondeo y pudimos disfrutar de una paella valenciana, pero evidentemente con los ingredientes que pudimos encontrar en el supermercado cercano. Si Galbis viese nuestra paella seguramente se haría allí mismo el harakiri, pero la verdad es que estaba riquísima.

Paella con los amigos españoles.

Al día siguiente nos despedimos de los amigos ya que cada uno tiraba para un lado, Pablo regresaba con su chica a Martinica, Wolfgang y Teresa ponían rumbo a Los Roques y nosotros decidimos seguir hacia al sur y pusimos rumbo a Ronde Island donde pasaríamos una noche fondeados en una isla desierta a mitad de Camino entre Carriacou y la isla principal de Grenada. Un sitio espectacular para hacer snorkel y poder contemplar las estrellas durante la noche sin ningún tipo de contaminación lumínica.

Ronde Island.

El 12 de Junio llegamos a St George, la capital de Grenada. A las afueras de St George hay un amplio fondeo y en la parte sur hay una gran playa donde no esta permitido fondear. Allí que nos fuimos y pasamos una noche fondeados y disfrutando de su magnifica playa y de sus bares para locales a precios bajos. Pero al día siguiente sobre las 11 de la mañana se acerco la lancha de buceo del hotel Radisson y nos advirtió de que allí no se podía fondear y debíamos marcharnos, no nos importó ya que nuestra idea era marcharnos ese mismo día a Prickly Bay porque Maria había quedado con unos catalanes que había conocido a través de un grupo de whatsapp de mujeres españolas navegantes. Genial!

Fondeo en Grande Anse.

La bahía de Prickly Bay es muy amplia y tiene una playa al final de la bahía donde hay un par de hoteles. Es una bahía cerrada y en ambos lados de la bahía se pueden ver lujosas mansiones y hoteles. Hay una marina seca donde muchos navegantes sacan sus barcos para pasar la temporada de huracanes y una pequeña marina donde hay un mini-market y un restaurante donde cada noche hay una actividad diferente. El domingo por la tarde hacían cine de dibujos para los niños. Imaginaros lo que eso significaba!!

Concierto en el Tiki Bar de Prickly Bay.
Película de dibujos en el Tiki Bar.
Columpio en la playa de Prickly Bay.

El domingo quedamos a comer con los catalanes, Joan, Esther y Gerard en una cervecería cercana a Prickly Bay y dos días después nos cambiamos de fondeo a Hog Island para acercarnos un poco mas a donde ellos estaban fondeados. En Hog Island pasamos tres noches fondeados y una de ellas cenamos con los catalanes en nuestro velero. También conocimos la isla donde los amigos del catamaran Zingay pasaron un verano y aunque no estábamos mal, no terminábamos de encontrar nuestro lugar en ese fondeo. Al final decidimos regresar a Prickly Bay donde estuvimos 16 noches fondeados y donde una de las primeras noches tuvimos la suerte de conocer a Daniel, Vide y su hijo Nicolas, unos Venezolanos residentes en Grenada y con los cuales tuvimos la suerte de compartir muy buenos momentos.

De excursión por Hog Island.
Nuestros Amigos Catalanes, los cuales volveríamos a encontrar en Bonaire.

Al día siguiente de conocerlos nos invitaron a recorrer la isla con su coche y pudimos bañarnos en una cascada, visitar el crater de un volcán y conocer la fabrica de chocolate de Grenada. Al final del día terminamos comiendo juntos en el Umbrella, un restaurante de playa en Grande Anse.

Recorriendo la isla en el carro de Daniel.
Cascada en Grenada y Sara en su momento Zen.
La familia Saramia en la cascada de Grenada.
En el crater del volcán convertido en lago.
Fabrica de Chocolate en Grenada.
Sara, Mia y Nico atentos a las explicaciones en la fabrica de Chocolate.
Chocolate puro!

Al día siguiente llegaron al fondeo de Prickly Bay una familia de españoles abordo de su velero Blue Marine, eran Moncho, Rocio y su hija de dos años Luna. Tan pronto llegaron fuimos a conocerlos a su velero y nos invitaron a jamoncito y chorizo que todavía tenían en sus bodegas. Simplemente espectacular poder saborear jamón serrano del bueno en una isla del Caribe. Moncho es un crack y tiene mucha experiencia navegando. Con ellos pasaríamos una semana muy buena en el fondeo de Prickly Bay.

Comida a bordo del Blue Marine.

Al día siguiente quedamos Moncho y yo para ir a hacer pesca submarina en un arrecife cercano a Prickly Bay. Pudimos pescar varios peces y una langosta con la cual, al día siguiente, cocinaríamos un arrocito en su velero y pasaríamos un día perfecto con ellos.

Moncho preparando un arrocito a bordo del Blue Marine!
Jugando con la pistola de bengalas.

Sara y Mia se lo pasaron muy bien jugando con Luna, se sentían como si tuviesen una hermanita pequeña. Ellas pudieron jugar con los juguetes de Luna y Luna pudo jugar con los juguetes de Sara y Mia cuando vinieron de visita a nuestro velero.

También les presentamos a nuestros amigos venezolanos y una noche quedamos para cenar todos juntos en la cervecería que teníamos cerca de Prickly Bay.

En la Brewery de Prickly Bay.
Venezuela & Spain Connection.

Dos días después nos tuvimos que despedir de los amigos de Blue Marine y quedamos para volver a vernos en Panama. Lo mas seguro es que nos terminemos viendo todos en Panama ya que todos vamos en la misma dirección, Wolfgang y Teresa, los catalanes y Moncho y familia todos ponen rumbo a Panama, unos antes y otros, como nosotros, un poco después.

Despedida de Moncho y Rocio. Esperamos veros en Panamá!

Una de las muchas veces que quedamos con los venezolanos nos invitaron a una parrillada en su casa. Allí aprendimos a hacer Arepas Venezolanas y pasamos un día fantástico. Sara y Mia pudieron jugar con Nico corriendo por el campo de golf que hay justo en frente de la casa de nuestros amigos.

Parrillada en casa de Daniel y Vide.
Maria cocinando Arepas como una venezolana mas.
Un golfo en un campo de golf.
Sara, Mia jugando en el campo de golf de Grenada.

Ya se acercaba el final de nuestra estancia en Grenada. Venía una ventana de buen tiempo para la semana siguiente y queríamos poner rumbo a Los Roques, pero antes teníamos que despedirnos de los amigos Venezolanos como dios manda y decidimos invitarlos a todos a pasar un día en nuestro velero.

Salimos de Prickly Bay navegando junto a Daniel y Juan Pablo que había venido a Grenada unas semanas por motivo de trabajo. De allí fuimos al fondeo de Grande Anse a recoger a unos amigos de Daniel, a su mujer, Vide y a Nico para poner rumbo a Dragon Bay.

Daniel, Juan Pablo y yo navegando rumbo a Dragon Bay.

Dragon Bay es conocido por ser un parque natural donde hay unas estatuas submarinas que se pueden ver haciendo snorkel por la superficie. El sitio es espectacular, aunque ya habíamos estado cuando pasamos la primera vez, volvimos a bucear para terminar de ver las estatuas que nos faltaban.

Esculturas en el fondo del mar en Dragon Bay.
Otra escultura en Dragon Bay.

Después de aquí nos fuimos a fondear cerca de Grande Anse donde Juan Pablo nos preparó un delicioso Ceviche y donde tomamos cerveza, mucha cerveza y terminamos viendo la puesta de sol en nuestro velero. Qué gran día pasamos con los amigos Venezolanos y que ganas teníamos de conocer su país.

Probando el Ceviche de Juan Pablo.

Dos días después nos despedimos de todos ellos y tras cargar la despensa y la nevera del Saramia hasta los topes y realizar el check out del país, el día 9 de Julio, pusimos rumbo a Los Roques en Venezuela.

Navegando rumbo a Dragon Bay.
Sara, Mia y Nico en la playa de Grande Anse.
Mia mirando a Luna.
Sara, Mia y Luna.
Sara disfrutando de su arcoíris.
Junto a Daniel, Vide y Nico en la cascada de Grenada.
Beer time en el Saramia con los amigos venezolanos.
El dinghy nos está dando muuuuchos problemas. Aquí desmontando el deposito de gasolina.
Mia se vuelve a pisar el dedito.
Charlando en la cubierta del Blue Marine en la bahía de Prickly Bay.
Pescando langostas con Pablo en Grenada.
Maria y Rocío en la cervecería de Prickly Bay.
Sara y Mia en Sandy Island.
Conociendo Carriacou. Cañón 1
Conociendo Carriacou. Cañón 2
Mia volando alto.
Mia en su columpio preferido en la playa de Prickly Bay.
La Mami, Sara y Mia listas para bajar a tierra.
Sara enamorada de todas las flores que encuentra por el camino.
Sara en la proa del Saramia en Prickly Bay.
Victor y Yo.
Playa de Grande Anse en Grenada.
Mia y sus experimentos abordo.
Sara en la fabrica de Chocolate.
Corriendo a la tienda de la fabrica de chocolate.
Sara, Mia y Nico pasándolo bomba en la playa de Grande Anse.

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